Nos parece el mejor disco de Víctor Jara.
Yo "CANTO LIBRE" ... o mi "CANTO es LIBRE" ... intencionada ambigüedad, para que también la imaginación del auditor vuele libremente.
La amplia preparación estética de Víctor Jara le permite utilizar variados recursos musicales en el montaje de sus interpretaciones. Sin embargo, nos place sobremanera esa afinidad armónica con el canto medieval trovadoresco, que se ajusta muy personal que trasuntan sus propias composiciones.
Desde allí erige sus tesis y sus protestas, sus elegías y sus júbilos, muy humano, muy expresivo, muy sentido. Esos cantos individuales tienen el enorme valor de ser eficaces a fuerza de elocuencia solitaria; es un canto honrado, puro, no hecho para entretener, sino para comprometer al auditor. Así son "Angelita Huenumán", "La pala", "¿Quién mató a Carmencita?", "Caminando". Y en la vidalita, en "Lamento borincano", en el "Corrido de Pancho Villa", es poeta, cantor y relator popular con calor, con intención.
Las demás canciones, con montajes sonoros más ricos y excelentes acompañamientos vocales y rítmicos, se efectuaron contando con la magnífica colaboración de los integrantes del conjunto Inti-Illimaní, así como con el aporte en guitarra de Patricio Castillo, quien también acompaña en varios de los temas mencionados anteriormente.
R. NOUZEILLES
(Director Artístico)